Esplais Catalans somos una asociación de esplais laica y progresista donde trabajamos desde el voluntariado para la transformación social. En nuestra entidad, el esplai es una escuela de ciudadanía para niñas y niños, jóvenes, familias, monitores y monitoras; una forma de educación popular. Esplais Catalans es el resultado de la voluntad de los esplais y de las personas que los conforman de contar con espacios de intercambio, aprendizaje y de acción conjunta. Hacemos promoción de la igualdad, la libertad, la participación asociativa, la educación ambiental y los derechos de las niñas y los niños.

En este sentido, en Esplais Catalans facilitamos la formación de los monitores y monitoras, organizamos encuentros, impulsamos campañas y promovemos la creación de comisiones de trabajo sobre aspectos relevantes para los esplais.

Esplais Catalans somos una asociación de esplais laica y progresista donde trabajamos desde el voluntariado para la transformación social. En nuestra entidad, el esplai es una escuela de ciudadanía para niñas y niños, jóvenes, familias, monitores y monitoras; una forma de educación popular. Esplais Catalans es el resultado de la voluntad de los esplais y de las personas que los conforman de contar con espacios de intercambio, aprendizaje y de acción conjunta. Hacemos promoción de la igualdad, la libertad, la participación asociativa, la educación ambiental y los derechos de las niños y niños.

En este sentido, en Esplais Catalans facilitamos la formación de los monitores y monitoras, organizamos encuentros, impulsamos campañas y promovemos la creación de comisiones de trabajo sobre aspectos relevantes para los esplais.

Misión, visión y valores

Esplais Catalans somos una asociación de esplais laica y progresista que trabaja desde el voluntariado para la transformación social en base a los derechos de las niñas y niños, mediante la educación popular.

El fortalecimiento y la participación de los esplais es nuestra razón de ser.

Los esplais queremos ser agentes educativos clave en la transformación social del territorio, inclusivos, diversos y reconocidos por nuestra tarea educativa. Para hacerlo, Esplais Catalans potenciamos el espacio laico, voluntario y asociativo, trabajando en red, dando la mejor atención personalizada y creando discursos compartidos entre toda la asociación. Lo conseguiremos siendo un movimiento más participativo, crítico, fuerte, cohesionado y arraigado en el territorio, con un proyecto de revisión constante, además de tener unos equipos implicados y formados.

Asociacionismo: somos una herramienta para la autodeterminación de las personas y la autogestión de los grupos a través de la participación democrática y asamblearia y de la vertebración federal de los esplais en el territorio.

Feminismo(s): concebimos las relaciones, la educación y la organización social desde una mirada interseccional que examina todas las categorías biológicas, sociales y culturales. Ponemos las curas y las personas en el centro para llegar a una sociedad equitativa.

Internacionalismo: desarrollamos una conciencia de responsabilidad global compartida sobre el planeta y las personas, fomentando la capacidad de mirar hacia fuera, de trabajar en red y compartir experiencias para entender nuestro contexto cotidiano y transformarlo.

Laicidad: somos un movimiento crítico a favor de la libertad de pensamiento y de acción de toda la ciudadanía, especialmente de niñas, niños y jóvenes, con los derechos humanos y de la infancia como marco de referencia.

Voluntariado: nuestra vía por una ciudadanía activa y llena se basa en el compromiso, la responsabilidad y del rol de liderazgo que asumen las monitoras y monitores de los esplais.

Proyecto

Educativo

Educación en, para y sobre los Derechos de la Infancia

El proyecto educativo de Esplais Catalans surge del trabajo conjunto de las niñas y niños, monitoras y monitores y familias que forman la asociación, y recoge las ideas y las convicciones con las que trabajamos, es decir, nuestra forma de educar. Para adaptarnos a las nuevas coyunturas sociales y dar respuesta a las necesidades reales de los esplais, los documentos que conforman el proyecto pedagógico de Esplac están vivos y evolucionan continuamente. Por este motivo, actualmente tenemos en marcha un proyecto de renovación de las líneas pedagógicas de Esplac.

Como asociación laica y progresista, trabajamos la educación en base a los derechos de las niñas y niños. Entendemos la educación en los derechos de las niñas y niños desde un enfoque integral que tiene en cuenta tanto el conocimiento de los propios derechos y responsabilidades como el aprendizaje de las habilidades y actitudes necesarias para conseguir una sociedad más justa e igualitaria.

El juego es la metodología principal del esplai, porque nos permite trabajar valores, competencias y habilidades de una manera distendida y divertida. Otra gran herramienta pedagógica son las actividades vacacionales (campamentos, colonias y rutas), que desde un entorno natural potencian la convivencia en el grupo, el crecimiento personal y el trabajo de valores como el consumo responsable, la solidaridad y la cooperación.

Les línies pedagògiques d’Esplac son les següents:

En Esplac pensamos que el esplai no tiene sentido sin la participación infantil y juvenil, la cual consideramos un elemento clave e imprescindible en el proyecto educativo, que hace que el esplai se convierta realmente una escuela de ciudadanía y un espacio de crecimiento personal

Podemos encontrar muchos niveles de participación según la capacidad de incidencia de la persona participante en la toma de decisiones. En Esplac no entendemos la participación solo como una consulta, sino como una implicación real de cualquier persona en un proyecto, donde todo el mundo es escuchado, donde todas las aportaciones, vengan de donde vengan, son validas. Informarse; asistir a… o consultar serán elementos de participación; pero realmente sin la capacidad de tomar decisiones y llevar a cabo acciones en esta dirección no podemos hablar de una participación real sino más bien de una participación pasiva en donde, o bien somos consumidores de alguna actividad, o simplemente se nos pide la opinión pero no seremos protagonistas de la acción.

Los seres humanos vivimos en un espacio y un tiempo concreto (ahora y aquí!) y desde Esplais Catalans entendemos que al formar parte de este medio que nos rodea, tenemos una responsabilidad global hacia nuestro entorno y la obligación de asegurar una continuidad y sostenibilidad que perdure a lo largo del tiempo.

Teniendo en cuenta como funciona la sociedad en que vivimos esto pasa, inevitablemente, por una transformación total del sistema económico y político y por lo tanto, de la manera de consumir, de alimentarnos, de relacionarnos, de gestionar los residuos, etc.

Esta transformación del sistema tiene que tener en cuenta los diversos aspectos. Por un lado el decrecimiento, entendiendo que el crecimiento constante e imparable no es sostenible ni necesario para el bienestar social y ambiental. Por otro lado tenemos que apostar por una economía social, solidaria, circular y feminista, con una gestión democrática y participativa que esté orientada a las necesidades de las personas y que sea capaz de gestionar los recursos con un compromiso con la sociedad y su entorno.

El trabajo en equipo forma parte del día a día de Esplac. Trabajamos en equipo para el desarrollo de los proyectos de la asociación, para la organización y planificación de la actividad de los sectores geográficos de Esplac y por la coordinación de gran parte de las tareas ordinarias de la asociación.

Los equipos en los que trabajamos están conformados por personas de la Secretaría Técnica de Esplac, del Equipo de Coordinación, del Equipo General de Sector y/o monitoras y monitores, según el objetivo que tenga el equipo.

En Esplac utilizamos la asamblea como órgano político de la organización para asumir decisiones políticas.

Esplac educamos en base a los derechos de las niñas y niños tal como describe la misión de la asociación y promovemos que en el esplai se trabaje en la educación en, por y sobre sus propios derechos. Hace falta que las niñas y los niños conozcan sus propios derechos, así como los documentos donde figuran, como instrumento por la defensa, la crítica, la práctica, el respeto y el deseo de estos.

Esplais Catalans entendemos que para conseguir que las personas participantes (monitoras y monitores, niñas y niños, y familias) de los esplais sean representativas de la realidad que les rodea tenemos que incluir a todo el mundo en la dinámica de los esplais y de la asociación.

Esplac entendemos la inclusión como el proceso por el cual toda persona es aceptada y respetada dentro de un grupo, independientemente de sus características. Este principio implica el derecho a la diferencia, a la diversidad (no tender a la homogeneidad) y a la no estigmatización de las personas. Defendemos la diversidad como fuente de enriquecimiento y de aprendizaje (Mirall de realitats d’Esplac, 2017). Para nosotros la inclusión es la suma de personas en un conjunto, evitando cualquier tipo de discriminación. Se trata de un proceso dinámico y multifactorial que quiere promover la participación real de todas las personas en el esplai.

Concebimos el conflicto como un proceso de aprendizaje y crecimiento y no como un hecho aislado. Es por eso que apostamos en utilizar la palabra “gestión” del conflicto en vez de otros como resolución, porque entendemos el conflicto como un proceso a gestionar y sobre el que profundizar sin tener que pasar por la dicotomía “resuelto” o” no resuelto” sino, más bien, como una oportunidad de proceso y cambio.

Es por eso que la gestión no solo tiene que limitarse a la gestión una vez ya ha pasado o estamos en el conflicto, sino al establecer mecanismos de prevención. Hay que ser proactivos y estar atentos a aquellos aspectos que pueden generar malestar al grupo y poner los cuidados en el centro de la práctica habitual

Desde Esplais Catalans, somos conscientes de que vivimos en una sociedad patriarcal, en la cual el hombre y todo aquello que se concibe como masculino tiene la supremacía, dejando en segundo plano todo aquello que se sale de la masculinidad hegemónica. A la vez, estos roles de poder y dominación de aquello masculino se van perpetuando en el tiempo a través de las costumbres, justicia, creencias, leyes, normas, economía, etc. Es por ello que desde Esplac somos conscientes de que las violencias pueden presentarse en diferentes formas específicas en función de nuestra orientación sexual, género, clase, etnia, etc. Así pues, creemos que desde nuestra asociación hay que seguir trabajando para romper y combatir contra este sistema patriarcal y opresor, garantizando que nuestra entidad sea un espacio seguro para todas las personas que forman parte de ella.

De cara a el desarrollo integral de niños y jóvenes es de vital importancia la adquisición de competencias emocionales. La emoción es aquello que nos mueve y empuja “a vivir” y actuar, a querer estar vivos en interacción constante con el mundo y con nosotros. Es por eso que des desde los primeros años de vida tendríamos que aprender a identificar y gestionar todas las emociones. Para poder hacerlo es esencial observarnos, mirar dentro y entrenarnos a conectar con nuestras emociones, puesto que estas se manifiestan a través del cuerpo y de nuestras acciones.

Los esplais de Esplac defendemos que a pesar del momento de cambios inherente en la etapa de la adolescencia, es un momento vital de grandes posibilidades, de mucha energía e ideas, y lo que tienen claro las monitoras y monitores de estos grupos es que no hay que dejar que se pierdan. Pero hay que prestar atención porque el adolescente, a menudo, puede percibir las indicaciones y consejos de las personas adultas que lo rodean como una amenaza, porque a menudo se exige que tengan la obediencia de un niño a la vez que la responsabilidad de una persona adulta.

Proyecto

Educativo

Educación en, para y sobre los Derechos de la Infancia

El proyecto educativo de Esplais Catalans surge del trabajo conjunto de las niñas y niños, monitoras y monitores y familias que forman la asociación, y recoge las ideas y las convicciones con las que trabajamos, es decir, nuestra forma de educar. mPara adaptarnos a las nuevas conjunturas sociales y dar respuesta a las necesidades reales de los esplais, los documentos que conforman el proyecto pedagógico de Esplac están vivos y evolucionan continuamente. Por este motivo, actualmente tenemos en marcha un proyecto de renovación de las líneas pedagógicas de Esplac.

Como asociación laica y progresista, trabajamos la educación en base a los derechos de las niñas y niños. Entendemos la educación en los derechos de las niñas y niños desde un enfoque integral que tiene en cuenta tanto el conocimiento de los propios derechos y responsabilidades como el aprendizaje de las habilidades y actitudes necesarias para conseguir una sociedad más justa e igualitaria.

El juego es la metodología principal del esplai, porque nos permite trabajar valores, competencias y habilidades de una manera distendida y divertida. Otra gran herramienta pedagógica son las actividades vacacionales (campamentos, colonias y rutas), que desde un entorno natural potencian la convivencia en el grupo, el crecimiento personal y el trabajo de valores como el consumo responsable, la solidaridad y la cooperación.

A Esplac pensem que l’esplai no té sentit sense la participació infantil i juvenil, la qual considerem un element clau i imprescindible en el projecte educatiu, que fa que l’esplai esdevingui realment una escola de ciutadania i un espai de creixement personal.

Podem trobar molts nivells de participació segons la capacitat d’incidència de la persona participant en la presa de decisions. A Esplac no entenem la participació només com una consulta, sinó com una implicació real de qualsevol persona en un projecte, on tothom és escoltat, on totes les aportacions, vinguin d’on vinguin, són vàlides. Informar-se; assistir a… o consultar seran elements de participació; però realment sense la capacitat de prendre decisions i dur a terme accions en aquesta direcció no podem parlar d’una participació real sinó més aviat d’una participació passiva en què, o bé som consumidors d’alguna activitat, o simplement se’ns demana l’opinió però no serem protagonistes de l’acció.

Els éssers humans vivim en un espai i un temps concret (ara i aquí!) i des d’Esplais Catalans entenem que al formar part d’aquest medi que ens envolta, tenim una responsabilitat global envers el nostre entorn i l’obligació d’assegurar-ne una continuïtat i sostenibilitat que perduri al llarg del temps.

Tenint en compte com funciona la societat en què vivim això passa, inevitablement, per una transformació total del sistema econòmic i polític i per tant, de la manera de consumir, d’alimentar-nos, de relacionar-nos, de gestionar els residus, etc.

Aquesta transformació del sistema ha de tenir en compte els diversos aspectes. D’una banda el decreixement, entenent que el creixement constant i imparable no és sostenible ni necessari pel benestar social i ambiental. D’altra banda hem d’apostar per una economia social, solidària, circular i feminista, amb una gestió democràtica i participativa que estigui orientada a les necessitats de les persones i que sigui capaç de gestionar els recursos amb un compromís amb la societat i el seu entorn.

El treball en equip forma part del quotidià d’Esplac. Treballem en equip per al desenvolupament dels projectes de l’associació, per a l’organització i planificació de l’activitat dels sectors geogràfics d’Esplac i per la coordinació de gran part de les tasques ordinàries de l’associació.

Els equips en què treballem estan conformats per persones de la Secretaria Tècnica d’Esplac, de l’Equip de Coordinació, de l’Equip General de Sector i/o monitores i monitors, segons l’objectiu que tingui l’equip.

A Esplac utilitzem l’assemblea com a òrgan polític de l’organització per assumir decisions, sent la major part de decisions polítiques preses en assemblea.

Esplac eduquem sobre la base dels drets dels infants tal com descriu la missió de l’associació i promovem que  a l’esplai es treballi amb els infants l’educació en, per i sobre els seus propis drets. Cal que els infants coneguin els seus propis drets, així com els documents on figuren, com a instrument per la defensa, la crítica, la pràctica, el respecte i el desig d’aquests.

Esplais Catalans entenem que per aconseguir que les persones participants (monitores i monitors, infants i famílies) dels esplais siguin representatives de la realitat que els envolta hem d’incloure-les en la dinàmica dels esplais i de l’associació.

Esplac entenem la inclusió com el procés pel qual tota persona és acceptada i respectada dins d’un grup, independentment de les seves peculiaritats. Aquest principi implica el dret a la diferència, a la diversitat (no tendir a l’homogeneïtat) i a la no estigmatització de les persones. Defensem la diversitat com a font d’enriquiments i d’aprenentatge (Mirall de Realitats d’Esplac, 2017). Per nosaltres la inclusió és la suma de persones a un conjunt, evitant qualsevol mena de discriminació. Es tracta d’un procés dinàmic i multifactorial que vol promoure la participació real de totes les persones a l’esplai.

Concebem el conflicte com un procés d’aprenentatge i creixement i no pas com un fet aïllat. És per això que apostem per utilitzar la paraula “gestió” del conflicte en comptes d’altres com resolució, perquè entenem el conflicte com un procés a gestionar i sobre el que aprofundir sense haver de passar per la dicotomia “resolt” o” no resolt” sinó, més aviat, com una oportunitat de procés i canvi.

És per això que la gestió no només ha de limitar-se a la gestió un cop ja ha passat o estem en el conflicte, sinó en establir mecanismes de prevenció. Cal ser proactives i estar atentes en aquells aspectes que poden generar malestar al grup i posar les cures en el centre de la pràctica habitual.

Des d’Esplais Catalans, som conscients que vivim en una societat patriarcal, en la qual l’home i tot allò que es concep com a masculí té la supremacia, deixant en segon pla tot allò que se surt de la masculinitat hegemònica. Alhora, aquests rols de poder i dominació d’allò masculí es van perpetuant en el temps a través dels, costums, justícia, creences, lleis, normes, economia, etc. És per això, que des d’Esplac som conscients que les violències poden presentar-se en diferents formes específiques en funció de la nostra orientació sexual, gènere, classe, ètnia, etc. És per això que creiem que des de la nostra associació cal seguir treballant per tal de trencar i combatre contra aquest sistema patriarcal i opressor, garantint que la nostra entitat sigui un espai segur per a totes les persones que en formen part.

De cara al desenvolupament integral d’infants i joves és de vital importància l’adquisició de competències emocionals. L’emoció és allò que ens mou i empeny “a viure” i actuar, a voler estar vius en interacció constant amb el món i amb nosaltres. És per això que des des dels primers anys de vida hauríem d’aprendre a identificar-les i gestionar-les. Per poder fer-ho és essencial observar-nos, mirar endins i entrenar-nos a connectar amb les nostres emocions, ja que aquestes es manifesten a través del cos i de les nostres accions.

Els esplais d’Esplac defensem que tot i el moment de canvis inherent a l’etapa de l’adolescència, és un moment vital de grans possibilitats, de molta energia i idees, i el que tenim clar les monitores i monitors d’aquests grups és que no volem deixar que es perdin. Però hem d’estar atentes perquè l’adolescent, sovint, pot percebre les indicacions i consells de les persones adultes que l’envolten com una amenaça, perquè sovint exigim que tinguin l’obediència d’un infant alhora que la responsabilitat d’una persona adulta.

Historia

La aparición del movimiento de los esplais fue uno de los fenómenos juveniles más interesantes y característicos de los años del tardofranquismo y de la recuperación democrática, un elemento sin el cual es imposible entender la sociedad catalana contemporánea. Con recursos limitados y partiendo solo de la acción voluntaria de monitoras y monitores jóvenes, volvió la herencia de los movimientos de renovación pedagógica de principios de siglo y de los tiempos de la Segunda República para volver a reconstruir un tejido asociativo que había quedado muy dañado por la dictadura.

Aunque sus inicios fueron como movimiento de Iglesia, pronto se articuló una propuesta para constituir un proyecto educativo basado en los principios de la laicidad y el progreso, que incorporaba los discursos y métodos propios de la educación popular. A lo largo de los años, los esplais han demostrado ser un marco único para el aprendizaje experimental de la participación y la democracia desde las calles y las plazas de los pueblos y ciudades de todo el país.

El movimiento de los esplais tiene unos inicios difusos en el terreno histórico, dado que no existe un solo momento ni lugar fundacional, sino un conjunto de trayectorias que terminan condensando en el que hoy conocemos y reconocemos a partir de este término. De hecho, la misma palabra esplai tiene un origen incierto, siendo un derivado del concepto desahogar (dar expansión a un sentimiento o entretenerse), que  a la vez es un compuesto del verbo espaciar con la contaminación o el cruce de placer. Por lo tanto, una primera indagación etimológica nos da pistas sobre el significado profundo del esplai en el ámbito lingüístico como un contexto idóneo en que se disfruta y se pueden expresar libremente los sentimientos.

En la Cataluña del primer tercio del siglo XX existía una larga y rica tradición de propuestas pedagógicas que iban más allá del ámbito estrictamente escolar, y que en muchos casos aspiraban justamente a la superación de este en cuanto a sus elementos más inmovilistas y autoritarios. A partir de los años cuarenta todo cambiaría. Muchas de estas iniciativas habían podido germinar y madurar durante los años de libertad del paréntesis republicano, pero sucumbirian en el nuevo contexto de represión y de rígido control social que impone el franquismo, especialmente intenso en los años de la inmediata posguerra. La educación quedaría relegada a una pura función adoctrinadora, empobreciendo enormemente el gran bagaje de experiencias que había existido años anteriores. Tendrían que pasar dos décadas, hasta comienzos de los años sesenta, porque el régimen iniciara una tímida apertura hacia nuevas formas de participación y de asociación de tipo cultural y lúdico -sin finalidades políticas aparentes-, una grieta que sería rápidamente aprovechada para dar lugar a una nueva propuesta educativa que a partir de aquel momento tomaría un fuerte impulso y sería uno de los fenómenos sociales característicos de los años de la transición a la democracia: el movimiento de los esplais.

La aparición de un nuevo marco social democrático y la convulsa época de la transición que lo precedió sacudieron profundamente la sociedad catalana y española. La muerte del dictador el 20 de noviembre de 1975 abrió un nuevo campo de expectativas que desataron muchas energías sociales que se habían mantenido latentes durante las décadas anteriores. En este contexto de transición las entidades juveniles del país no restaron a la espera, más bien acontecieron un activo fundamental de la oposición democrática.

El 31 de enero de 1982, nace en Barcelona la asociación Esplais Catalans, Esplac. En la Asamblea Constituyente asisten 51 personas delegadas de un total de 21 esplais fundadores, nueve son de Badalona, cinco de Barcelona y dos de L’Hospitalet de Llobregat, y cinco más provienen en solitario de las poblaciones de Sant Andreu de la Barca, Santa Coloma de Gramenet, Sant Feliu de Llobregat, Rubí y Vilanova i la Geltrú. Además, también hay representantes de cinco esplais que acuden como oyentes. Muchas son entidades muy nuevas, de poco más de uno o dos años de historia, a pesar de que hay otros como Sol Ixent o el Bons Amics con una década de trayectoria.

  • Arrabal (Santa Coloma de Gramenet)
  • Associació de Minusvàlids de Rubí
  • AVIC (L’Hospitalet de Llobregat)
  • Bons Amics (Barcelona)
  • Borinot (Badalona)
  • C.E.I.A. (Sant Feliu de Llobregat)
  • C.I.P. La Gatzara (Badalona)
  • Centre Juvenil de Sarrià (Barcelona)
  • Chiribiripum (Badalona)
  • Cirera (Badalona)
  • Diplodocus (Badalona)
  • Estol (Barcelona)
  • Melic (Badalona)
  • Natura (Barcelona)
  • Santa Maria del Mar (Barcelona)
  • Sol Ixent (Sant Andreu de la Barca)
  • Toti Toti (L’Hospitalet de Llobregat)
  • Unió (Badalona)
  • Xaloc (Vilanova i la Geltrú)
  • Xerinola (Badalona)
  • Xivarri (Badalona)

El aumento de entidades miembros se hace notable a lo largo de los años, pasando de la veintena de esplais fundadores a una septuagésima en el 1990. La asociación, cada vez ve más clara la necesidad de abordar una descentralización, proceso que culmina con la formación de sectores geográficos para cada una de las áreas territoriales con presencia de esplais. De este modo, se empieza a trabajar con lógicas propias y a definir un espacio de encuentro para el territorio.

Sin embargo, durante el tercer año, aumentaba en paralelo al incremento de entidades miembros, la necesidad de crear una figura laboral de Secretaría Técnica para realizar las tareas administrativas.

La nueva realidad interna obligó a dar un nuevo impulso al Equipo de Dirección (Equipo de Coordinación, en la actualidad) donde se introducen representantes de los sectores. Así pues, se introdujo a la denominación de Equipos Generales de Sector. También se reformula la figura central de la Secretaría General, que pasaría a ser un cargo dirigente liberado, responsable de la Secretaría técnica de la entidad y con mucha capacidad de acción política.

Durante estos años se inician muchas de las líneas y proyectos más característicos de Esplais Catalans. Se buscaba fomentar el máximo de intercambios entre las diversas entidades, con proyectos compartidos como por ejemplo colonias conjuntas, y también convocando grandes marcos asociativos para estrechar vínculos como Encuentro General de Esplac (la primera, en 1938 con 300 participantes) o Encuentros de Monitoras y Monitores pensadas para mejorar y profundizar la tarea educativa (la primera, en 1983). Al margen de estos espacios de tipo más interno, desde Esplac también se proporcionaría formación reglada -contratada desde la entidad con varias escuelas homologadas- como los cursos para la obtención de títulos de monitor/a y director/a de actividades en el ocio. Enseguida la oferta y la demanda fue en aumento hasta el punto que con los años se plantearía la necesidad de constituir una escuela propia de formación. Esta se acabará consolidando con la formación en 1991 de la Escola Lliure El Sol, fruto de un partenariado con la Fundación Ferrer y Guàrdia. 

La voluntad de apertura y de establecer vínculos más allá de su propio espacio natural de acción ha sido siempre una característica constante de Esplais Catalans desde su fundación. El año 1983, representantes de Esplac forman parte de una delegación catalana por la fundación de la FIEEA (Fédération Internationales pour las Échangesde Enfants te de Adolescentes), junto con las contrapartes francesa, italiana, tunecina y marroquí. Por otro lado, en 1986 se inician los trámites para pedir la admisión como entidad observadora en la International Falcon Movement- Socialist Educational (IFM-*SEI). Aún así, su ingreso definitivo como organización miembro de pleno derecho no tiene lugar hasta 2012, veinticinco años más tarde.

Actualmente, la asociación Esplais Catalans está formada por más de 100 esplais situados en más de 70 poblaciones catalanas. Forman parte, en total, casi 7700 niñas y niños y alrededor de 1800 monitoras y monitores. Para ver en que proyectos estamos trabajando actualmente, puedes visitar nuestra página de proyectos.

Historia

La aparición del movimiento de los esplais fue uno de los fenómenos juveniles más interesantes y característicos de los años del tardofranquismo y de la recuperación democrática, un elemento sin el cual es imposible entender la sociedad catalana contemporánea. Con recursos limitados y partiendo solo de la acción voluntaria de monitoras y monitores jóvenes, volvió la herencia de los movimientos de renovación pedagógica de principios de siglo y de los tiempos de la Segunda República para volver a reconstruir un tejido asociativo que había quedado muy dañado por la dictadura.

Aunque sus inicios fueron como movimiento de Iglesia, pronto se articuló una propuesta para constituir un proyecto educativo basado en los principios de la laicidad y el progreso, que incorporaba los discursos y métodos propios de la educación popular. A lo largo de los años, los esplais han demostrado ser un marco único para el aprendizaje experimental de la participación y la democracia desde las calles y las plazas de los pueblos y ciudades de todo el país.

El movimiento de los esplais tiene unos inicios difusos en el terreno histórico, dado que no existe un solo momento ni lugar fundacional, sino un conjunto de trayectorias que terminan condensando en el que hoy conocemos y reconocemos a partir de este término. De hecho, la misma palabra esplai tiene un origen incierto, siendo un derivado del concepto desahogar (dar expansión a un sentimiento o entretenerse), que  a la vez es un compuesto del verbo espaciar con la contaminación o el cruce de placer. Por lo tanto, una primera indagación etimológica nos da pistas sobre el significado profundo del esplai en el ámbito lingüístico como un contexto idóneo en que se disfruta y se pueden expresar libremente los sentimientos.

En la Cataluña del primer tercio del siglo XX existía una larga y rica tradición de propuestas pedagógicas que iban más allá del ámbito estrictamente escolar, y que en muchos casos aspiraban justamente a la superación de este en cuanto a sus elementos más inmovilistas y autoritarios. A partir de los años cuarenta todo cambiaría. Muchas de estas iniciativas habían podido germinar y madurar durante los años de libertad del paréntesis republicano, pero sucumbirian en el nuevo contexto de represión y de rígido control social que impone el franquismo, especialmente intenso en los años de la inmediata posguerra. La educación quedaría relegada a una pura función adoctrinadora, empobreciendo enormemente el gran bagaje de experiencias que había existido años anteriores. Tendrían que pasar dos décadas, hasta comienzos de los años sesenta, porque el régimen iniciara una tímida apertura hacia nuevas formas de participación y de asociación de tipo cultural y lúdico -sin finalidades políticas aparentes-, una grieta que sería rápidamente aprovechada para dar lugar a una nueva propuesta educativa que a partir de aquel momento tomaría un fuerte impulso y sería uno de los fenómenos sociales característicos de los años de la transición a la democracia: el movimiento de los esplais.

La aparición de un nuevo marco social democrático y la convulsa época de la transición que lo precedió sacudieron profundamente la sociedad catalana y española. La muerte del dictador el 20 de noviembre de 1975 abrió un nuevo campo de expectativas que desataron muchas energías sociales que se habían mantenido latentes durante las décadas anteriores. En este contexto de transición las entidades juveniles del país no restaron a la espera, más bien acontecieron un activo fundamental de la oposición democrática.

El 31 de enero de 1982, nace en Barcelona la asociación Esplais Catalans, Esplac. En la Asamblea Constituyente asisten 51 personas delegadas de un total de 21 esplais fundadores, nueve son de Badalona, cinco de Barcelona y dos de L’Hospitalet de Llobregat, y cinco más provienen en solitario de las poblaciones de Sant Andreu de la Barca, Santa Coloma de Gramenet, Sant Feliu de Llobregat, Rubí y Vilanova i la Geltrú. Además, también hay representantes de cinco esplais que acuden como oyentes. Muchas son entidades muy nuevas, de poco más de uno o dos años de historia, a pesar de que hay otros como Sol Ixent o el Bons Amics con una década de trayectoria.

  • Arrabal (Santa Coloma de Gramenet)
  • Associació de Minusvàlids de Rubí
  • AVIC (L’Hospitalet de Llobregat)
  • Bons Amics (Barcelona)
  • Borinot (Badalona)
  • C.E.I.A. (Sant Feliu de Llobregat)
  • C.I.P. La Gatzara (Badalona)
  • Centre Juvenil de Sarrià (Barcelona)
  • Chiribiripum (Badalona)
  • Cirera (Badalona)
  • Diplodocus (Badalona)
  • Estol (Barcelona)
  • Melic (Badalona)
  • Natura (Barcelona)
  • Santa Maria del Mar (Barcelona)
  • Sol Ixent (Sant Andreu de la Barca)
  • Toti Toti (L’Hospitalet de Llobregat)
  • Unió (Badalona)
  • Xaloc (Vilanova i la Geltrú)
  • Xerinola (Badalona)
  • Xivarri (Badalona)

El aumento de entidades miembros se hace notable a lo largo de los años, pasando de la veintena de esplais fundadores a una septuagésima en el 1990. La asociación, cada vez ve más clara la necesidad de abordar una descentralización, proceso que culmina con la formación de sectores geográficos para cada una de las áreas territoriales con presencia de esplais. De este modo, se empieza a trabajar con lógicas propias y a definir un espacio de encuentro para el territorio. 

Sin embargo, durante el tercer año, aumentaba en paralelo al incremento de entidades miembros, la necesidad de crear una figura laboral de Secretaría Técnica para realizar las tareas administrativas. 

La nueva realidad interna obligó a dar un nuevo impulso al Equipo de Dirección (Equipo de Coordinación, en la actualidad) donde se introducen representantes de los sectores. Así pues, se introdujo a la denominación de Equipos Generales de Sector. También se reformula la figura central de la Secretaría General, que pasaría a ser un cargo dirigente liberado, responsable de la Secretaría técnica de la entidad y con mucha capacidad de acción política. 

Durante estos años se inician muchas de las líneas y proyectos más característicos de Esplais Catalans. Se buscaba fomentar el máximo de intercambios entre las diversas entidades, con proyectos compartidos como por ejemplo colonias conjuntas, y también convocando grandes marcos asociativos para estrechar vínculos como Encuentro General de Esplac (la primera, en 1938 con 300 participantes) o Encuentros de Monitoras y Monitores pensadas para mejorar y profundizar la tarea educativa (la primera, en 1983). Al margen de estos espacios de tipo más interno, desde Esplac también se proporcionaría formación reglada -contratada desde la entidad con varias escuelas homologadas- como los cursos para la obtención de títulos de monitor/a y director/a de actividades en el ocio. Enseguida la oferta y la demanda fue en aumento hasta el punto que con los años se plantearía la necesidad de constituir una escuela propia de formación. Esta se acabará consolidando con la formación en 1991 de la Escola Lliure El Sol, fruto de un partenariado con la Fundación Ferrer y Guàrdia. 

La voluntad de apertura y de establecer vínculos más allá de su propio espacio natural de acción ha sido siempre una característica constante de Esplais Catalans desde su fundación. El año 1983, representantes de Esplac forman parte de una delegación catalana por la fundación de la FIEEA (Fédération Internationales pour las Échangesde Enfants te de Adolescentes), junto con las contrapartes francesa, italiana, tunecina y marroquí. Por otro lado, en 1986 se inician los trámites para pedir la admisión como entidad observadora en la International Falcon Movement- Socialist Educational (IFM-*SEI). Aún así, su ingreso definitivo como organización miembro de pleno derecho no tiene lugar hasta 2012, veinticinco años más tarde. 

Actualmente, la asociación Esplais Catalans está formada por más de 100 esplais situados en más de 70 poblaciones catalanas. Forman parte, en total, casi 7700 niñas y niños y alrededor de 1800 monitoras y monitores. Para ver en que proyectos estamos trabajando actualmente, puedes visitar nuestra página de proyectos.

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